Lo último:
Dirección de proyectos de software

Uno de mis cambios más difíciles ha sido el pasar de ser un programador “duro”, puramente técnico y sin otra responabilidad que cumplir con las tareas asignadas, a la gerencia de proyectos. Es como dejar la cama una fría mañana de lunes para ir al trabajo, ya que se deja atrás la comodidad de no tener que responsabilizarse por las decisiones tomadas o evitadas.

Encontrando el cuándo y el cuánto del proyecto

Ahora me doy cuenta que la existencia de una dirección de proyectos formal, que se sujete a mejores prácticas y deje de lado las improvisaciones chapuseras es la base para el éxito de toda organización y debe ser considerado como una pieza clave en su plan estratégico, junto con el manejo sistémico de los procesos y su mejora continua. Sin embargo, a diferencia de los procesos, cada proyecto es único y presenta un equilibrio interdependiente entre el alcance, la duración y los recursos disponibles. Esta relación mutua empieza definiendo con cuidado el alcance, para luego desgranarlo en tareas pequeñas que permitan estimar mejor el esfuerzo y los recursos necesarios para llevar a cabo cada tarea, cuya sumatoria permite dimensionar de manera más precisa (aunque nunca exacta) el tiempo y el costo de todo el proyecto. Estas tareas luego son ordenadas en su secuencia lógica, agregando responsabilidades y nivelando las sobrecargas o ausencias de trabajo, lo cual puede implicar el poner un ojo en los demás proyectos de la empresa.

Mantis y Subversion en la gestión de la configuración

En el contexto del desarrollo de software, el plan de la configuración es el documento donde se detalla la forma que se manejarán las versiones del código, los requerimientos, los incidentes notificados y la integración entre los puntos anteriores. Su aplicación tiene mucha relevancia en la culminación exitosa de los proyectos, y sin embargo su importancia suele ser subestimada. Quizás el hecho que  el PMBOK no ponga énfasis en este plan haya contribuido a su olvido, confundiéndolo con la gestión de cambios. En pocas palabras, la diferencia entre ambos planes es que la gestión de los cambios se centra en los cambios del proyecto, mientras que la gestión de la configuración se centra en los cambios del producto del proyecto. En el primero se detallan quién debe aprobar los cambios, cuál va a ser la escala de los cambios, de qué manera se manejarán los cambios en cada escala, etc., constituyendo un documento más gerencial que técnico, mientras que el segundo trata sobre el manejo de los cambios aprobados al producto, y por lo general es más técnico que el primero.

Mi experiencia me ha permitido comprobar la efectividad de dos herramientas para el apoyo en la planeación de la configuración: Mantis y Subversion. Ambos programas son sólidos y trabajan bien juntos.

Dirección de proyectos con Ubuntu

Ubuntu puede ser muy útil para la dirección de proyectos, si bien no es trivial el armar todo el ambiente que se necesita. Es necesario tener experiencia en gestión de proyectos para poder escoger las herramientas correctas que ayuden en tal labor.

Microsoft Office 2007 en Ubuntu gracias a Wine

Luego de una pequeña investigación, se expone la forma de instalar Microsoft Office 2007, incluyendo Microsoft Project 2007, sobre Ubuntu 11.04 utilizando Wine

Soberanía tecnológica con argumentos, sin aforismos

Un amigo preguntaba en Facebook: ¿¿¿Hasta donde la producción de software libre en el país podría convertirnos en un país soberano tecnológicamente hablando…????? ¿Es el Estado a través de sus entidades públicas, entes desarrolladores de soluciones de software? Al respecto, mi opinión es que no solo el desarrollo de software sino en general la investigación, [...]

Lo que los ninjas pueden enseñar sobre la dirección de proyectos

Tres enseñanzas aplicables a la dirección de proyectos sacadas de la serie japonesa Naruto: disciplina, planeación, y lo que considero más importante, manejo de imprevistos.